La Fotografía Boudoir ha tomado más importancia desde que aceptarse resulta más importante que ser una cara bonita o un cuerpo perfecto.

Perfecta es una sensación que te haga sentir bien y esa misma la que te provoca  una sonrisa inesperada.

El estilo Boudoir capta momentos que a una misma le resultaría difícil.

“Estoy encantada con éste trabajo.”  Aseguraba Amaia con brillo en los ojos.

“Lo necesitaba.”

“Nunca me había visto tan maquillada y con volumen en el pelo.

¡Me encanta!”

La espontaneidad de la modelo hizo que todo fluyese.

El día despejado y el sol resplandeciente se filtraba por las ventanas 

de la habitación de dos plantas del B&B Hotel Donostia San Sebastian Aeropuerto.

Antes de llegar al término de la sesión añadió

“Iñigo, no quiero que me quites nada, ni chichas, ni estrías, ni nada.

Quiero verme como soy.”

Éstas palabras nos llegaron tanto que seguro las recordaremos siempre.


Ésta es la historia de Amaia


“Tan sólo quería saber…

saber de mi tras un tiempo sin sentido.

Discernir el lugar en el que me encontraba 

Conocerme pensando que me había perdido contigo… 

Y resurgí sin mirarme al espejo 

el reflejo me devolvió una imagen distinta, 

una mirada madura, 

probablemente más segura, 

sincera.

Aquél nudo imposible se volvió una experiencia

La felicidad tiene ahora otra medida 

es más ancha, más alta, 

más bonita. 

Las medidas se amplían, 

y la sonrisa… la sonrisa se esboza sin querer 

Esa que veo… Esa…

Soy yo”