El blanco y negro nos remonta a las primeras fotografías.

Es la línea elegante y minimalista que ante el color, desnuda las líneas finas y sutiles de una instantánea.

Erika se presta a hacer una “before and after” de lo más delicado.

Ella, romántica de gran mirada y él, tímido, la cuida y la mima.

El hermano mayor revolotea al rededor deseando explorar el mundo.


“Cuéntame un cuento, uno que no termine, uno que susurre, uno que te guste…”