REPORTAJE DE BODA EN RESTAURANTE ARAETA - DONOSTIA

“El día que me case quiero que sea por amor de verdad, como mi hermana.”

Éste fue el mensaje claro y emotivo que le dijo la hermana menor a la novia.

La protagonista se levantó con dolor de cabeza y el tiempo no parecía acompañar. Totalmente cubierto, gris y algún que otro chuvasco.

La madre de la novia alegró la mañana descorchando una botella de champán y repartiendo pastas entre las peluqueras de la Peluquería Art Deco - San Sebastian - y las invitadas.

La maquilladora, amiga y profesional, calmaba a la novia que, aunque parecía tranquila, se intuían los nervios según se iba viendo más preparada.

Se asomaba al balcón para ver si un atisbo de luz dejaba entrever el sol y pudiese lucir algo a lo largo del día. Y… ¡sí!

Llegamos al Palacio Miramar y el reportaje de pareja lució como nunca. Tanto sol teníamos de pleno que los novios pasaron calor y tuvimos que resguardarnos a la sombra.

La hermana de la novia la acompañaría en el coche y poco después, durante la ceremonia en la Iglesia Nuestra Señora de Aranzazu - Lasarte - daría un discurso que nos dejó llorando a todos, fotógrafo incluido.

A la salida lo celebraron lanzando arroz a los novios, algunos de sus amigos se ensañaron y tiraron con fuerza. Las fotografías de la boda tienen buena prueba de ello.

Ya con hambre, se dirigieron todos al lunch que eligió la pareja para sus invitados en el Restaurante Araeta en Donostia - San Sebastian.

Un lugar de ensueño, cuidando el mínimo detalle y un terreno cuidado con una decoración acorde a una sidrería sofisticada.

La entrega de los regalos se desarrolló entre lágrimas, sonrisas y abrazos. Y el baile… el baile estuvo genial.

¡Mil felicidades chicos!


Si quieres un recuerdo único…