¿Qué niño no ha deseado convertirse en el héroe de sus sueños? Preparar una sesión fotográfica temática para niños nos hace partícipes de un personaje y su aventura.

Elegimos un parque en Irún para desentrañar el enigma. Sherlock Holmes, el que fuera uno de los detectives más famosos de la historia se dispone a resolver un caso un tanto

peliagudo en el cuerpo de un niño llamado Ion.


Atentos:


Dispuesto siempre a resolver los casos más complejos

Llamaron al pequeño Sherlock en plena noche

Cargó su maleta

Y anduvo hasta el lugar indicado

Tan lejos se encontraba la localización que se le hizo de día

¡ Al fin !

¿ Cómo dicen ustedes ?

¡ Aquí mismo sucedió ?”

Cansado, sin apenas aliento

Comenzó su búsqueda

Con algún que otro bostezo

“¡ Ajá !”

He aquí un indicio.”

“¡ Miren ! Unos chicles”

El pequeño detective continuó el sendero y fue descubriendo numerosas pruebas

“Intuyo una huella en éstas nubes.”

“Parece que se fueron con prisa dejando atrás un sendero de palomitas con la velocidad de sus pasos.”

“Enumeremos las pruebas.”

“¡ Oh ! Tú serás la primera.”

Seguiremos por aquí…

Pasaron los minutos y al levantar la vista…

Observó que el equipo de policía le había dejado solo confiando en su trabajo

“Bueno, parece que ésto es todo.”

Hace sitio en su maleta para incluir las pruebas meticulosamente introducidas en bolsas separadas.

Levanta la vista al escuchar el cantar de un ruiseñor

“Quizá fuiste tú uno de los testigos…”

Marca el número del equipo de investigación

Y pregunta si han conseguido algún tipo de información en los alrededores

Sherlock se toma un pequeño descanso para leer el periódico

Aunque su cabeza no deja de dar vueltas al suceso…

¡ Y de pronto ! Al ver la noticia publicada en el impreso se le encendió la bombilla.

“Así que uno de los niños salieron corriendo, dejaron huella al llevar un chicle pegado en la suela del zapato.”

 “¡ Ajá ! Ya lo tengo.”

Caso resuelto